-¿Has visto a David?-pregunte una vez mas.
Nadie sabía donde ni quien era ese tal David. Buscarle era como encontrar una aguja en un pajar. ¿Qué pretendía con esto? ¿Volverme loca? Seguramente lo estaba consiguiendo.
Vete, Gema vete. Sabes donde esta, deja que tu corazón te guíe.
Los susurros de esta mujer en mi cabeza cada vez se hacían mas fuertes, y constataban mas el hecho de que se me estaba yendo la olla.
Nadie sabía donde ni quien era ese tal David. Buscarle era como encontrar una aguja en un pajar. ¿Qué pretendía con esto? ¿Volverme loca? Seguramente lo estaba consiguiendo.
Vete, Gema vete. Sabes donde esta, deja que tu corazón te guíe.
Los susurros de esta mujer en mi cabeza cada vez se hacían mas fuertes, y constataban mas el hecho de que se me estaba yendo la olla.
Salí del instituto y corrí por las calles; la casa de David no quedaba lejos, si no estaba alli o decian que no conocian a ninguno le acabaría dando la razón. Era cosa de magia.
Me aproximé a la verja de su casa temiendo me lo peor, sabía lo que pasaría. Llegué a la casa, pero allí no había nadie. Por una vez decidí escuchar a la voz que habitaba en mi cabez. Esperé unos minutos en silencio, y por fin, cuando estaba a punto de desistir escuché algo.
Deja que tu corazón te guie.
No sabía por qué pero fuí hacia el bosque, pues estando en el pueblo temía no llegar a encontrarle.
Seguí un tortuoso camino de tierra, despacio y con cuidado de no caerme entre las rocas que lo recorrían por los lados. Allí no había nadie. Pero aun no había perdido del todo la esperanza de volver a verle, incluso de encontrarle. Sabía como era y estaba segura de que en cualquier momento aparecería. Mientras caminaba lentamente, pensaba continuamente en una cosa: ¿Me quería volver loca? ?A caso todo aquello lo estaba haciendo a posta?
No entendía por qué hacía eso, no lo llegaba a comprender; lo único que yo quería era asegurarme del todo sobre el tema de la "magia".
Caminaba con todos mis sentidos a alerta, esperando cualquier movimiento o sonido. Un arbusto se movió, temí que fuera un animal peligroso- o por lo menos mi concepto de peligroso; que era casi cualquier animal desde una vaca hasta un zorro- , pero al mismo tiempo temía que pudiese ser al mismo al que buscaba; David.
Pasaron unos segundos y el ruido cesó. Me asomé entusiasmada pero para mi suerte no había nadie. Tal vez habría sido producto de mi imaginación, no lo se.
Gema, sigue el camino que te señala tu corazón.
Otra vez esa voz; por un momento lo dudé, pero al final y por segunda vez la hice caso. Con la mirada en el suelo, vi que mis pies caminaban sin rumbo , uno tras otro, fiándose de esa extraña voz.
Algo me decía que me estaba volviendo loca, pero otro me decía que esa voz me guiaría por el camino correcto.
Seguí caminando, concentrada en mis pensamientos; y cuando alcé la vista no me pude creer lo que vi.
No hay comentarios:
Publicar un comentario